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6 pequeños hábitos y 1 no tan pequeño, que te recargarán de energía

Startmyday El equilibrio de mente y cuerpo

Para los que vivimos en una ciudad, nos toca con especial cercanía tener que lidiar con el estrés a diario. Vemos cómo el mundo parece que cada vez gira a mayor velocidad, y queramos o no, nos vemos obligados a seguir el ritmo. Así que no es difícil vernos atrapados en el estrés.

El estrés es una reacción fisiológica de nuestro organismo, en defensa para afrontar situaciones complejas o amenazantes. El estrés es bueno, siempre que sea en períodos cortos y controlados, ya que nos permite resolver los problemas en menor tiempo.

No obstante, el estrés continuado puede pasarnos factura y hace un efecto totalmente contrario. El estrés provoca ansiedad y como consecuencia, un total bloqueo del raciocinio. No hace falta enumerar la enorme lista de enfermedades asociadas al exceso de estrés.

Viendo que eso me tocaba directamente, dediqué bastante tiempo a asesorarme y probar cuál era la técnica perfecta para poder desconectar de los problemas.

No existe la bala de plata, pero hay 6 hábitos que me dieron los mejores resultados y 1 que aún me falta por experimentar:

1. Caminar

Hace poco publiqué los beneficios de caminar. Es sorprendente lo que puedes conseguir con 15 minutos al día. Leer más aquí.

2. Hacer ejercicio

No necesitas ser un atleta con 2 horas al día de gimnasio. Cuando se habla de hacer deporte a diario, se habla de salir de tu estado de confort. Mover las piernas, hacer circular la sangre por todo el cuerpo. Estirar los músculos.

Puedes buscar un deporte que te gusta y empezar a practicar con amigos. Paddle, tan común y fácil de aprender. Volley playa, fútbol sala, tenis, frontón.

Pero hay una forma que puedes empezar desde hoy. Y es ir al trabajo en bicicleta. Es un enorme avance en tu salud mental y física si lo haces habitualmente.

Aquí te dejo un reportaje sobre los beneficios de utilizar las dos ruedas y los beneficios de la Salud Física y su relación con la Salud Mental.

3. Conocer gente nueva

Compartir experiencias. Hacer nuevos conocidos que posiblemente sean futuros buenos amigos. Hablar de cosas banales o no tanto.

Puedes ir a un afterwork, no necesitas mucho, 1 hora a la semana. Cuando salgas del trabajo, busca un afterwork o un evento de trabajo si quieres, para hablar con gente nueva. Es muy gratificante, manteniendo la mente despierta y con bajo estrés.

4. Relajarte antes de dormir y motivarte al despertar

Si tu mente no para de pensar, necesitas relajación guiada. Si hablas inglés, te recomiendo HeadSpace, es una aplicación perfecta para recibir una meditación guiada en sólo 10 minutos.

También puedes probar con algunos videos de Youtube sobre cómo dejar de pensar. Hay muchísimos y para no perder mucho tiempo buscando, te recomiendo este.

Aunque si te ves capaz, puedes aprender a hacerlo tu mismo. Una buena solución es mi App, pero sabiendo que no está aún disponible, te voy a indicar cómo:

  • Ponte boca arriba en la cama, con los brazos a los costados.
  • Intenta utilizar todos tus sentidos de uno en uno.
  • Primero escucha todo tu alrededor.
  • Escucha tu respiración. Cuenta tu respiración hasta llegar a 10. Si pierdes la concentración por los pensamientos que te invaden la mente, escúchalos, déjalos pasar y vuelve a empezar a contar desde el 1.
  • Luego siente el peso de tu cuerpo.
  • Ves poco a poco relajando de abajo hacia arriba las partes de tu cuerpo. Los pies, las piernas, las caderas. Cuanto más partes de tu cuerpo enumeres, más te relajarás.
  • Cuando llegues a tu boca, sonríe. Aunque no quieras, sonríe hasta estar de mejor humor.
  • Y finalmente para dormir, imagina cómo será tu día perfecto del día siguiente. Para imprimarlo en tu mente, mira un punto del techo fijamente. Imagina tu día perfecto, y cierra los ojos. Abrelos contando a 3 y vuelvelos a cerrar. Repite el proceso hasta que veas que te cuesta abrir los ojos, porque te pesan. Y duerme tranquilamente.

 

Al día siguiente. Dedica los primeros 5 minutos del día a leer tus objetivos de la vida y los siguiente 5 minutos, a hacer circular tu sangre. Estira los brazos. Inclínate a tocar los pies. Haz giros de cadera. Nada brusco, muy suave, que te acabas de despertar.

Te prometo que desde el primer día notarás el cambio. No lo dejes cuanto te sientas mejor, al revés, coge el hábito.

5. Reir

Sí lo sé, es obvio. Esta es la técnica perfecta y por excelencia. Reír de los problemas. Te sale algo mal, te ríes de ti mismo. Se te cruza alguien con el coche, te ríes. Tómate la vida a risa. El beneficio es tan brutal que no te lo creerás.

Te invito a conocer los efectos beneficiosos de la risa.

 

6. Comer despacio

Quizás el más complejo de todos. Soy emprendedor. Eso quiere decir que el 98,5% del tiempo, la mente está trabajando en lo que tienes entre manos. Aprovechas un tiempo libre para leer noticias, enviar mensajes, revisar el mail. En todo momento estás -conectado-.

Pero en las comidas es el momento que debes desconectar. Debes dedicar al menos tus 15 minutos para comer despacio, sin tecnología, si es posible sin televisión. Masticar lento. Y si comes sano aún mejor, ya que si llenas el cuerpo con comidas pesadas, luego eres menos productivo y si lo haces de noche te costará dormir.

Si masticas lento, comes despacio, te relajas y utilizas ese momento para bajar las revoluciones, retomarás con más energía la otra mitad del día.

7. Conectar con la naturaleza

Cuando los primeros 6 métodos no son suficientes, debes desconectar totalmente por unos días.

Un amigo mío, harto del estrés y la vida de ajetreo, decidió desconectar absolutamente del planeta. Cogió una tienda de campaña y se fue la Lago Tahoe, Nevada, Estados Unidos.

Su aventura comprendía en 4 días y 4 noches, sin teléfono, sin tecnología, sin amigos, sin personas, sin nada más que su tienda y el bosque.

Trabajando con tecnología y habituado al ritmo habitual de una ciudad, a las pocas horas sientes un peculiar síndrome de abstinencia a la tecnología. Como pasa cuando dices -voy a dejar de fumar-. La única forma de no fumar, es que no haya tabaco en 100 kilómetros a la redonda y no tengas coche para ir hasta allí.

Pero mi amigo no pensó en un detalle. En las zonas de alrededor del lago, suelen rondar osos pardo. Recuerdo que me comentaba que dormía con un ojo abierto, porque cualquier ruidito pensaba que tendría que empezar a correr.

Pero se dió cuenta de la excelente experiencia. Conectar consigo mismo. Dedicar tiempo a mirar el horizonte, las estrellas, los árboles, escuchar los pájaros, caminar, relajarse. Hasta descubrió su pasión por la fotografía.

Volvió tranquilo y relajado, pero sobre todo lleno de energía. Y la semana siguiente fue la semana más productiva que había tenido en años.

 

Yo he hecho cosas parecidas, pero aún jamás me jugué la vida en un bosque al estilo Bear Grylls -el de la serie el último superviviente-.

 

Te recomiendo guardar este artículo para volver en tu momento de estrés. Ya que no tendrás la cabeza para acordarte que debías hacer. 🙂